Escucha esto:



Cuando la música nos toca por dentro...


                                                   


















 Imagen de Vanessa Katz Fine Art

Narcolepsia

La narcolepsia es un trastorno del sueño, cuyo síntomas son ataques de sueño a cualquier hora del día, acompañados de hipersomnia, con anomalías en el sueño REM (fase durante la que suceden los sueños más intensos).

Las causas, en algunos casos, está ligada a la poca producción de hipocretina, proteína que se produce en el cerebro, aunque se desconoce su causa.
También se especula con que la narcolepsia sea un trastarno del sistema Inmune, atacando éste por error al tejido vital.
Se ha descubiertos que hay genes ligados a la narcolepsia por lo que se considera una patología hereditaria.

Apnea del Sueño

Apnea, cuyo significado responde a la falta de respiración, es el nombre que recibe este trastorno del sueño que afecta a una gran parte de la población aunque no se diagnostique habitualmente por la falta de consultas al respecto.

Se caracteriza por fuertes ronquidos, que a menudo se interrumpen por ausencia de respiración, acto que provoca microdespertares, aunque no siempre se sea consciente de ellos, puesto que a veces solamente producen el cambio de una fase de sueño profunda a otra más ligera.

Síndrome de piernas inquietas

El síndrome de las piernas inquietas se caracteriza por la necesidad irresistible de mover las piernas a partir de la tarde noche y que a menudo supone un grave trastorno en la calidad del sueño por impedir dormir a la persona que lo padece.

Es un trastorno neurológico y su causa aunque se desconoce, se relaciona con el transporte de hierro al cerebro, a veces con el suministro de éste cesa, sobretodo en las mujeres.

Sexomnia

Sexomnia, es el nombre que recibe el sonambulismo sexual que impulsa a las personas que lo padecen a realizar prácticas sexuales mientras se duerme.

Colin Shapiro (director del Sleep Center-Western Hospital de Toronto) realizó en 1996 el primer diagnóstico de SBS, Sexual Behavior in Sleep, considerado como trastorno del sueño con comportamiento sexual, aunque quien acuñara el término fue el neurólogo estadounidense: David Saul Rosenfeld.

A día de hoy no tiene clasificación propia dentro del DSM (manual diagnostico de las enfermedades mentales), sino que se considera un subtipo dentro del sonambulismo entre las parasomnias.

Aparece en la fase REM y es un trastorno de la conducta del sueño que lleva a la persona a realizar acciones motoras entrañando por ello un gran riesgo para su salud y la de las personas que la rodean. Generalmente, quien lo padece no recuerda nada de lo acontecido mientras dormía, a no ser que (normalmente la pareja) se lo recuerde.

Los problemas suelen llegar cuando se duerme con personas que no pretenden una relación sexual, como le pasó a Stephen Lee Davis acusado de violación, pues alegó (y demostró) no tener consciencia de lo ocurrido. Sin duda, una noticia que suscita polémica.

Poco sabemos sobre las causas de este trastorno y en consecuencia de su tratamiento, aunque estudios recientes apuntan a que la privación de sueño, el estrés e incluso ciertas drogas contribuyan a su desarrollo. Sí sabemos que despertar a un sonámbulo es harto difícil y por ello es recomendable tomar medidas de seguridad como cambiar de sitio las llaves, cerrar ventanas, etc.

Este trastorno del sueño es poco habitual y dependiendo de su grado afectará de un modo u otro a la persona que lo padece y a quien duerma con él o ella, pero puede convertirse en un grave problema para aquellos que no lo deseen, acompañado de una angustiosa sensación de pérdida de control.

Por suerte, en la mayoría de los casos suele quedarse en anécdotas o relaciones sexuales consentidas entre ambos, aunque uno de los dos no sea totalmente consciente de lo acontecido.

Hipersomnia

Para hablar de Hipersomnia, se tiene que dar durante al menos un mes la sensación excesiva de sueño y asegurarnos que no se esté padeciendo Insomnio.

Sin embargo, sí que puede ser el resultado de una enfermedad que ya está padeciendo el paciente como son las: endocrino metabólicas, renales, hepáticas, respiratorias, narcolepsia, infecciones y estados febriles o que sea consecuencia de la ingesta de fármacos.

A menudo la hipersomnia se acompaña de cuadros de síndrome de fatiga crónica. Este síndrome aparece tras un estado de cansancio físico y mental que limita la actividad de la persona que la padece y que no remite tras el descanso prolongado.

Es importante permanecer alerta a estos síntomas, puesto que las consecuencias pueden ser peligrosas.

Su tratamiento a menudo es a través de fármacos estimulantes y contrariamente a lo que se pueda pensar el uso de cafeína y alcohol no es recomendable.

Buscando información para poder contrastar los datos que tengo sobre el sueño, tema que me ocupa últimamente, me encuentro que el último récord se produjo voluntariamente en 2007. El protagonista fue Tony Wright, científico británico que permaneció 266h seguidas, pretendiendo además demostrar que el cerebro no pierde efectividad con el cansancio. Contó con la ayuda de amigos que le entretenían, y su dieta se basó en alimentos crudos y eso sí: mucho té. Curiosamente después de su hazaña no obtuvo recompensa, puesto que le superó anteriormente el registro de un finlandés que estuvo 276h al que no apuntaron en el Guiness para impedir precisamente que la gente pretendiese jugar con su salud, como hizo Tony. Al concluir el último día sin sueño, los médicos que controlaban a Tony Wright, no detectaron un claro desequilibrio neurológico, y él logró así su cometido, puesto que supuestamente en las últimas horas parecía sano cognitivamente y ésta era su pretensión. Puesto que defiende la idea de que al cansarnos excesivamente uno de nuestros hemisferios se relaja para dar paso al otro.

Matthew Walker, director del Laboratorio de Neuroimágenes y del Sueño de la Universidad de California de Berkeley ha llevado a cabo los últimos estudios sobre la privación de sueño. En ellos defiende que sin dormir el cerebro regresa a los modelos más primitivos de actividad, siendo incapaz de poner en su contexto las experiencias emocionales y de producir respuestas controladas apropiadas.
Al parecer la amígdala, región del cerebro que alerta al cuerpo para lograr que se proteja en situaciones de peligro, pasa a trabajar con un nivel excesivo de actividad ante la carencia de sueño. Por consiguiente, esto entorpece la labor de la corteza prefrontal que controla el razonamiento lógico, y se impide la descarga de sustancias químicas tranquilizantes, necesarias para calmar los reflejos psicológicos de alarma vinculados al instinto de supervivencia.

Los resultados de los últimos estudios han sentado las bases para investigaciones futuras sobre la relación entre el sueño y las enfermedades psiquiátricas. La evidencia clínica ha demostrado que en casi todos los trastornos psiquiátricos está presente alguna forma de alteración del sueño, aunque como siempre...no se sabe que fue antes ¿el huevo o la gallina?

Psicólogos por la sanidad pública


Miedo dan las cifras que la OMS pronostica para fechas como el 2020 en cuanto a enfermedad mental. Aunque más preocupante aún es que existan tratamientos para paliar e incluso prevenirlas y no se estén promoviendo a tiempo. Disponemos actualmente de herramientas que no se limitan a los recursos que la farmacopea proporciona (en muchos casos necesaria) cuyos efectos secundarios, la posible dependencia y el abuso en muchos casos acaban provocando un problema añadido a la demanda original. Contamos con terapias que consiguen la mejora de la persona y sin embargo...la media de psicólogos en la sanidad pública es mínima e insuficiente para poder atender adecuadamente a las personas que acuden buscando ayuda.
Porque creo en mi trabajo, porque algún día puedo convertirme en una posible usuaria y porque como contribuyente espero que el dinero de mis impuestos se invierta de la mejor manera posible, me siento en la necesidad de exigir que propuestas como éstas sean atendidas.

El grupo PSICÓLOGOS POR LA SALUD MENTAL PÚBLICA se crea con la finalidad de informar sobre cual es la situación real de la dimensión profesional de la Psicología en el ámbito de la Sanidad Pública.
Pretendemos motivar a la acción dirigida a la formalización de posibles soluciones, ya que “Psicología es Ciencia, es Salud, es Justicia, es Esperanza, es Futuro...”.

La locura lo cura

Parece que el triller psicológico se vuelve a poner de moda con Shutter Island y M.Scorsese lo corona con su particular maestría.
Al margen de la gran película que nos brinda, otra más, me quedo con el enfoque terapeutico que muestra; un psicodrama en toda regla que el mismo J.L.Moreno habría aplaudido. Nos deja entre ver que es un gran medio para el tratamiento...ya que al parecer la elección final está tomada desde la cordura más absoluta.

The Road

Me parece curiosa la exposición que hace ésta película de un posible futuro muy desolador donde los "adaptados" pasarían a ser aquellas personas que como los psicópatas carecieran de empatía, ya que son ellos los que sobrevivirían.
Una clara demostración de como el entorno es clave para determinar la selección de la especie, o al menos así lo entiendo yo.
Parece raro mostrarse compasivo y compartir los recursos, cuando sabes que lo primero te hará sufrir tristeza cuando la persona desaparezca y lo segundo hará que sobrevivas menos tiempo...sin embargo curiosamente acciones como ésa te hacen albergar esperanza y creo que es algo a lo que el ser humano se aferra. Quien no lo hace, se abandona a la indefensión, otra opción muy respetable.